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Carlos Augusto Casas. Entrevistado por Getafe Negro

Alicia Arés Alicia Arés

FICHA POLICIAL
Nombre y apellidos: Carlos Augusto Casas.
Lugar y fecha de nacimiento: Madrid (España), 1971.
Profesión: Escritor, sospechoso habitual de la novela negra.

SITUACIÓN PROCESAL
Escritor y periodista. Comenzó su carrera en Diario 16, alternando su trabajo en prensa con otros empleos como repartidor de publicidad, ferrallista o realizando el control de calidad de una compañía aérea haciéndose pasar por un pasajero común.

Después de pasar por la agencia EFE y varios medios locales, ejerció como periodista de investigación para TVE, Antena3, Cuatro y Telecinco. Actualmente compagina el periodismo con la dirección de la colección de novela negra y policiaca Estrella Negra, de la Editorial Cuadernos del Laberinto.

Ha participado en numerosas antologías de relatos de género negro en Ediciones Irreverentes y M.A.R. Editor. Con uno de estos relatos, “El Bar de los asesinos”, dedicado a Lisboa, obtuvo el XIV Premio Internacional de Relato Sexto Continente, organizado por Radio Exterior de España.
Su último trabajo, “Ya no quedan junglas adonde regresar”, es una novela que “rompe los esquemas establecidos dentro del género negro gracias a una trama ajena a convencionalismos, unos personajes originales y profundos —completamente alejados de los clichés—, y un ritmo trepidante que atrapa al lector” que ha sido objeto de los siguientes galardones y menciones: Ganador del Premio Ciudad de Santa Cruz (Tenerife Noir) 2018, Ganador del VI Premio Wilkie Collins de Novela Negra, Ganador del Premio Novepoll 2018, Ganador de Premio Morella Trufa Negra 2018, Nominado al Premio “Pata Negra” como mejor novela del 2017, Nominado al premio Black Mountain Bossòst a la mejor novela negra 2017 y Nominado al Premio Silverio Cañada de la Semana Negra de Gijón 2018.

Más información: www.mareditor.com/narrativa/carlos_augusto_casas.html

OBSERVACIONES
Leemos y escuchamos mucho sobre “Ya no quedan junglas adonde regresar”, su último trabajo y nos adentramos en un mar de entrevistas que no hacen sino alabar su ingenio y buen hacer. Nos pica la curiosidad y planificamos con detalle el interrogatorio que puede desvelarnos las claves sobre su forma de proceder ante el negro sobre blanco. Disparamos primero, escuchamos después. Dejamos nuestras balas en forma de preguntas al lector ávido de conocimiento.

INTERROGATORIO

Con “Ya no quedan junglas adonde regresar”, tu primera novela, te has convertido en sospechoso habitual de la novela negra en España. ¿Qué puedes alegar a favor y en contra para tu defensa en la arena pública?
Como atenuante alego que nunca planeé dar un golpe tan grande. Yo me conformaba con un pequeño atraco sin importancia. Y la cosa se ha ido complicando porque cada vez se han ido sumando más y más cómplices. De momento el botín han sido cuatro premios (Wilkie Collins, Morella Negra, Novelpol y Ciudad de Santa Cruz) y 7 ediciones. Y creo que uno de los motivos del éxito de la novela es la originalidad de que el personaje principal sea un anciano de 72 años y que el resto de protagonistas tampoco caigan en los clichés del género. Además de ser muy políticamente incorrecta.

¿De qué hablan tus relatos y de qué manera lo hacen?
Mira obras hablan de la soledad, de la vejez, de las injusticias cotidianas que ya no vemos porque nos hemos acostumbrado a ellas. Hablan de la justicia y de la dignidad y como a veces la violencia es el único camino para recuperarlas. Ya digo, muy políticamente incorrecto.

¿Qué ha supuesto para ti ganar el VI Premio Wilkie Collins de Novela Negra?
Lo primero que significó fue que iba a ver mi obra publicada. Que tal y como está el panorama editorial es algo muy complicado para un escritor que empieza. Supuso la rampa de lanzamiento para todo lo que ocurrió después. Esta vorágine de premios, buenas críticas e invitaciones a festivales que aún no ha terminado.

Hagamos una reconstrucción de los hechos… ¿Qué te ha llevado a convertirte en escritor?
Lo que me lleva a ser escritor es el desafío personal de demostrarme a mí mismo que llevaba historias dentro que nadie había escrito. “Ya no quedan junglas adonde regresar” es una novela que me hubiera encantado leer. Luego, como dice Juan Madrid, escribo para que me quieran.

¿Qué va a pasar con tu faceta como editor?
Mi faceta de editor sigue intacta. Me lo paso muy bien leyendo originales y tratando con otros escritores. No pienso dejarlo aparcado.

¿Por qué la novela negra frente a otros géneros?
Son las historias que me interesan contar, que me interesa leer. La novela negra nos enfrenta a cómo somos en realidad, sobre todo en situaciones límite, donde vemos de qué estamos hechos. Y no solo nosotros, también la sociedad donde vivimos, que hemos creado, que toleramos. Me interesan esas piezas que no encajan en el puzle del paisaje idílico. Y la violencia, como un parásito que todos llevamos dentro, latente, que puede despertar en cualquier momento.

¿Qué clásico de la negracriminal te ha empujado a cometer tus “crímenes” literarios?
Los dos escritores que más me han influido son James Ellroy y Geroge V. Higgins.

¿De qué clichés de la novela negra te gusta alejarte? ¿Con cuáles te sientes cómodo?
De los que huelen a naftalina. Detective/policía/periodista alcohólico, deprimido, solitario. Y, sobre todo, de esa moralidad pedagógica que exhibían alguno de los personajes clásicos. Ese sentido del deber inverosímil. Eso de que mi vida es una mierda, todo me va mal pero tengo que resolver el caso por encima de todo. No me lo trago. No somos así. Me siento cómodo en el medio urbano, en los bajos fondos, con los delincuentes, en la amoralidad, hablando de la violencia.

Cuando planificas un “crimen” literario, ¿tienes algún sistema, manía, hábito o forma de proceder?
Jamás me siento a escribir si no tengo el final en la cabeza. En general toda la historia, pero el final es para mí fundamental. Por lo demás no soy muy maniático. No podría con dos mellizos de tres años. Soy yo el que me amoldo a sus hábitos si quiero escribir.

¿De qué manera son cómplices de tus relatos de ficción tus experiencias reales como periodista de investigación, repartidor de publicidad, ferralista o pasajero de control de calidad? ¿Es la ciudad de Madrid una cómplice más?
Todas mis experiencias me han resultado útiles a la hora de escribir, aunque no sea muy consciente de ello. Evidentemente, la más útil es mi experiencia como periodista de investigación. Sobre todo a la hora de añadir detalles reales de los ambientes que reflejo en mi novela. No creo que en mi obra Madrid sea un personaje más, como se suele decir. Lo que cuento también ocurre en otras ciudades, en la mayoría, me atrevería a decir. Elegí Madrid porque es mi ciudad y me siento cómodo hablando de ella.

¿La soledad del escritor te ha servido como base para describir la soledad de esa gente que frecuenta la calle Montera y que tan certeramente muestras en tu novela?
Son dos soledades diametralmente distintas. La del escritor es una soledad elegida, gozosa. La que describo en mi novela es una soledad impuesta, dolorosa, dañina.

¿Es la novela negra una crítica o denuncia social?
Si no hay crítica social no es novela negra.

¿Quiénes son tus héroes y/o villanos favoritos y por qué?
Me gustan mucho más los villanos, aunque prefiero los personajes que tiene un poco de todo. Charlie Parker, el detective de John Connolly, Matt Scudder, de Lawrence Block, el sargento Brown de Ellroy, Parker de Westlake, Eddie Coyle de Higgins. Y podríamos seguir hasta dormir a los lectores de esta entrevista.

¿Qué crees que un festival como Getafe Negro ha hecho por la novela negra?
Lo principal: acercar los libros a la gente, sacarlos a la calle, crear nuevos lectores. Algo fundamental con los índices de lectura que hay en España.  

¿Algunas pistas sobre tus próximos pasos? Vaya por delante que no queremos acusarte de obstrucción a la justicia…
Ya estoy planeando un pan de golpes nuevos, a lo grande. Pero no diré nada más hasta que no venga mi abogado.

Fecha de emisión de la ficha policial y entrevista al sospechoso:
21 de mayo de 2018